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61 Aniversario de nuestra Constitución

61 Aniversario de nuestra Constitución

61 ANIVERSARIO DE LA CONSTITUCION
DEL ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO

Plaza Pública de Luquillo
25 de julio de 2013

Compatriotas:

Mi agradecimiento inicial a todos los puertorriqueños y puertorriqueñas, respetuosos y conscientes de la transformación de nuestro pueblo en 6 décadas de vida constitucional; a los que se encuentran aquí presentes y los que no están aquí, por su defensa lo que hoy celebramos.  Hoy celebramos el gran movimiento de cambio social de nuestra historia, hoy celebramos el Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

Agradezco también al Secretario de Estado, David Bernier, y a todos los que con él han colaborado para posible estos actos, dignos y austeros.

Señores presidentes del Senado y de la Cámara de Representantes, y miembros de esos cuerpos; señores alcaldes y alcaldesas, miembros del gobierno de Puerto Rico, un abrazo fraternal a todos.

Gracias al pueblo de Luquillo, a su alcalde, Jerry Márquez, y a toda su gente por recibirnos.

Quiero distinguir especialmente al doctor Carlos Morales Troncoso, Canciller de la República Dominicana, país al que nos hermanan siglos de vecindad y fraternidad.

Sí, amigas y amigos, hace 61 años hoy, proclamamos nuestra Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.  Bajo el lema “La tierra es vida” hoy miramos con orgullo el izamiento de la bandera que nos une, que nos enorgullece, que nos significa como pueblo dentro de la gran comunidad de los pueblos del mundo.

Es ejemplo de lo que logramos cuando trabajamos juntos.  Miren que el Estado Libre Asociado no es solo ejemplo de transformación económica y social, sino que es ejemplo de lo que somos capaces cuando trabajamos más allá de banderías políticas.  Es un ejemplo de la madurez política que sabemos alcanzar y de la altura de los compromisos cívicos que podemos impulsar.

Sobre el texto de nuestra constitución, trabajaron juntos grandes hombres que tenían grandes diferencias. Hombres como Luis Muñoz Marín y Luis A. Ferré.  Fueron solidarios ante la necesidad de su pueblo porque eran líderes que estaban a la altura de sus tiempos.  Trabajaron para lograr convergencias, fueron solidarios con su pueblo, tuvieron éxito.  Nos enseñaron el camino: si el liderato político de hoy quiere adelantar las causas de la gente, si queremos ser aún más efectivos combatiendo el crimen, el desempleo, los problemas de educación y de salud, si queremos ser efectivos atendiendo el tema del estatus, tenemos que trabajar juntos aquí y en Washington.   Ese es el camino.  El éxito de 1952 demuestra que lo es.

La solidaridad y la puesta al servicio del país de las mejores mentes estadolibristas, anexionistas e independentistas en la redacción de la Constitución logró que se plasmaran en ella las buenas aspiraciones de Puerto Rico, no de las fuerzas divisorias que aíslan a unos de otros, o peor, a unos contra otros, sino de las que abren caminos de unidad porque son las grandes aspiraciones de la humanidad.  Nos toca a cada generación revalidar el noble sentido de nuestra Constitución; nos corresponde asegurar que siempre sea fuerza que movilice ideales de buena civilización y de sana convivencia.

El ejemplo comienza por la casa.  Nuestra aspiración para  desarrollar el Estado Libre Asociado al máximo de autonomía posible en su relación permanente con los Estados Unidos no puede representar nunca la exclusión del que piensa distinto.

Por eso, hoy repito el llamado que hice en el mensaje de la toma de posesión y en el de estado de situación del país: hago un llamado al liderato político, a los que piensan como yo y a los que piensan distinto, es un llamado a la solidaridad, a que busquemos convergencias para adelantar los asuntos que hay que adelantar.  Ese es el camino.

Esta mañana radiante de Luquillo, quiero conversar con ustedes también sobre las acciones que en los pasados meses hemos tomado para asegurar que respondemos con responsabilidad y sentido patriótico a ese gran mandato que nos hace nuestra Constitución.

Quiero dialogar con ustedes sobre cómo equilibramos responsabilidad con justicia; libertades individuales y propósitos comunes; cómo hemos respondido, dentro de la realidad del momento, a las esperanzas del país. 

Quiero hablarles de lo que juntos, ustedes y yo, hemos hecho; la importancia de las acciones que hemos tomado; y cómo esas acciones permiten impulsar la economía, para generar empleos competitivos, mejor educación, acceso a los servicios de salud, tranquilidad en nuestras calles y en nuestras casas, y protección para nuestro ambiente.

En menos 6 meses hemos podido devolver a la Universidad de Puerto Rico sus terrenos y sus fondos.  Con ello, logramos la liberación de los estudiantes de una cuota que amenazaba el acceso a sus salones.   Se reorganizó la  estructura de gobierno de la Universidad para que encamine su agenda creadora. La Universidad es cultura y es progreso.  La Universidad no es un gasto, es inversión.  Así la vemos ustedes y yo. 

En estos seis meses nos hemos dado a la tarea de iniciar el repunte de la economía, la tasa de participación laboral está subiendo y el desempleo ha bajado por seis meses consecutivos, de 15.2 en diciembre a 13.2 junio.

En cuanto al crimen, hay reducciones en todos los renglones.  En seis meses hemos logrado una reducción de casi 1000 delitos tipo 1 en comparación con el año pasado, incluyendo los asesinatos.

En estos seis meses hemos logrado que la luz comience a bajar. 

Hemos sido honestos con el país y, sobre los asuntos que le afectan,  hemos señalado tanto las razones atribuibles a nosotros y como las que no.  Cualquier persona que compare la factura de luz de su casa o negocio va a notar que en los meses de mayo, junio y julio ha visto una reducción de entre 15 y 17%.  Por primera vez en años, las noticias son que la luz está bajando y no subiendo. 

Con relación al agua, el aumento que el gobierno anterior dejó pautado, lo hemos ajustado gracias al trabajo de un comité de ciudadanos y a que sus recomendaciones fueron adoptadas por el gobierno.  Les adelanto que continuamos trabajando para reducirlo aún más.

En seis meses le hemos devuelto la autonomía al Colegio de Abogados y a la AEELA.

No es cuento: En seis meses, sin bajarle la pensión a nadie y aumentándosela al grupo más grande, a los más pobres,  salvamos el Sistema de Retiro.  Al hacerlo,  garantizamos las pensiones de los servidores públicos pasados, presentes y futuros. El Sistema de Retiro es, sobre todo y ante todo, gente.

Juntos, ustedes y yo, logramos salvar de la quiebra a la Autoridad de Carreteras y la Autoridad de los Puertos.

Cuando llegamos en enero, nos enteramos de que el Banco de Fomento, depositario de los ahorros del país, estaba en ruinas, a punto de quebrar.  Los activos del Banco, los chavitos que juntos, como país, habíamos guardado, fueron hechos sal y agua.  En estos seis meses, hemos salvado el Banco y hemos asegurado que tenemos con qué invertir en los proyectos estratégicos de nuestro desarrollo.

En estos seis meses, hemos ampliado la base del IVU para que en los próximos meses, deje de ser de 7%, pues vamos a reducirlo este mismo año fiscal.

En estos seis meses, hemos aprobado un presupuesto equilibrado que, por primera vez, comienza a pagar las deudas contraídas. Lo que quiere decir es que estamos  recobrando la salud fiscal, bajando la deuda; asegurando la confianza del mundo en Puerto Rico. 

En estos seis meses, en el mejor espíritu de la Constitución, se han reconocido derechos de nuestros hermanos inmigrantes indocumentados y de la comunidad LGBTT porque una sociedad no puede desarrollarse plenamente si hay ciudadanos de segunda clase, sujetos de discrimen. El desarrollo de Puerto Rico requiere que cada persona pueda aportar al máximo de sus capacidades, sin las trabas que imponen los prejuicios y las exclusiones.

Pero hay más, señor Canciller de la República Dominicana, don Carlos Morales Troncoso. Le pido que informe al Presidente Danilo Medina, que estaré convirtiendo en ley el proyecto que permite a cualquier habitante de nuestra isla el tener una licencia de conducir, independientemente de su estatus migratorio.

Como ya les dije, igual que la patria es pueblo, la tierra es vida.   Se han conservado más recursos naturales y agrícolas que todos los demás gobiernos en la historia juntos.

Este último tema, de la protección activa y productiva del ambiente y de nuestros recursos naturales, es el motivo particular de la celebración de la fiesta constitucional de 2013, aquí en Luquillo. 

Durante los primeros meses de mi Administración, he procurado cumplir ese compromiso adoptando la más amplia política pública ambiental y energética en la historia del país.  Esta política atiende la conservación de nuestros recursos naturales, el cambio climático, la protección de terrenos y cuencas hidrográficas y la demanda por energía limpia, costo-eficiente que adelante el crecimiento económico. Porque la agenda de rehabilitación económica y social del país tiene que realizarse en armonía con la conservación y protección del ambiente.  No puede ser de otra manera.  Es moralmente imperativo, es socialmente responsable y beneficioso para generar crecimiento y empleo.

Cerca de aquí, como símbolo y como realidad ambiental y social, está el Corredor Ecológico del Noreste: más de 3,000 cuerdas de terrenos convertidas en Reserva Natural mediante ley. En nuestras montañas está el  Bosque Modelo:  250,000 cuerdas de terreno que constituyen un nuevo paradigma en la conservación. Es un “bosque con gente”, en actividades económicas y unidas en torno la utilización responsable de terrenos y aguas.

Pero el haber hecho todo eso no es suficiente.  Falta mucho por hacer.  Tenemos que terminar el plan de uso de terrenos que estará listo en menos de un año.  Por fin, Puerto Rico tendrá un plan de uso de terrenos.

Allá, en plena Área Metropolitana, está la tarea inconclusa del Caño Martín Peña: un caño con gente comprometida para lograr un proyecto de restitución ecológica y conservarse, como es justo, como comunidad y cuyo dragado comienza en este mismo cuatrienio.

Cruzando el mar, otras comunidades -Vieques y Culebra- saben que estamos dedicados a la protección de sus derechos ambientales.

La conservación de los recursos, el reactivamiento de nuestras tierras agrícolas, el impulso a las energías limpias y a las fuentes renovables son acciones con sentido para todos. 

Lo que vemos y disfrutamos en esta plaza son proyectos que adelantan nuestro desarrollo.  Generan empleos, apoyan a los empresarios y emprendedores, reducen la dependencia en las importaciones de alimentos que se pueden cultivar aquí, que son más seguros y más frescos.

Desde agosto, los niños en nuestras escuelas tendrán esa ganancia; la ganancia que viene de nuestra tierra, cosechada a la vez que se fomenta el empleo agrícola y la gestión de los agricultores.  En enero pasado, solo el 25% de la bandeja de comedores era de productos puertorriqueños. En mayo ya era el 40% y en agosto será el 50%.  Porque la tierra es vida y la agricultura sustento.

Pensemos en el programa de la distribución de árboles nativos que realiza el Departamento de Recursos Naturales.  Reforestar es dar vida.

Igual ocurre con los proyectos ya encaminados de reciclaje y los proyectos de transformación como el que está a punto de comenzar en CORCO, donde lo que es hoy chatarra será un parque de energía solar.  También está el Oso Blanco, un símbolo de manejo inefectivo del crimen que se transformará en un centro de estudios científicos.

Puertorriqueñas y puertorriqueños:

No  puedo pensar en un homenaje mayor a la sabiduría de  los constituyentes de 1952, aquéllos que redactaron la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico y que pertenecían a todas las ideologías, que comprometernos con la Constitución como plan de acción, no solo como inspiradora declaración de principios.

Proteger los derechos de los indocumentados y de toda persona independientemente de su orientación sexual honra el Artículo II, Sección 1, que nos dice que la dignidad del ser humano es inviolable, que todos somos iguales ante la Ley y que no podrá establecerse discrimen.

Pagar nuestras deudas como país, honra el Artículo VI de la Constitución en su sección 8, el cual señala que se paguen, en primer lugar, los intereses y la amortización de la deuda pública porque Puerto Rico paga lo que ha tomado prestado.

Un presupuesto equilibrado honra el Artículo VI, que indica las asignaciones no deben exceder los recursos calculados a menos que se identifiquen las fuentes de repago.

Proteger el ambiente y los recursos, a la vez que impulsamos el desarrollo económico, honra la memoria del delegado más joven de la Asamblea Constituyente, Santiago Polanco Abreu, honrando el Artículo VI, Sección 19, que dice así: "Será política pública del Estado Libre Asociado la más eficaz conservación de sus recursos naturales, así como el mayor desarrollo y aprovechamiento de los mismos para el beneficio general de la comunidad...".

La Constitución, como texto vivo, es impensable sin un proyecto de país, un proyecto de acción.  Así lo dice, de manera clara, sin equívocos, la sección 20 de la Carta de Derechos: "En su deber de propiciar la libertad integral del ciudadano, el pueblo y el gobierno de Puerto Rico se esforzarán por promover la mayor expansión posible de su sistema productivo, asegurar la más justa distribución de sus resultados económicos, y lograr el mejor entendimiento entre la iniciativa individual y la cooperación colectiva...".

Que nadie dude que esa sección 20 continúa siendo parte de la voluntad democrática de los puertorriqueños.

Como han visto, el plan para crear empleos está dando resultados. El plan para combatir el crimen está dando resultados.  El plan para proteger los recursos naturales, el plan para ampliar y ahondar los derechos civiles está dando resultados.

Queda mucho por hacer; adelantaremos más rápido si nos unimos como pueblo, salvando diferencias al tiempo que buscamos convergencias. Continuemos rescatando la economía del país, generando más empleos, recuperamos la credibilidad de Puerto Rico ante el mundo. 

A la vez, trabajamos en las grandes metas sociales de un seguro de salud con acceso universal, una educación competitiva, paz para nuestras comunidades y familias, y la protección de nuestro ambiente y nuestros recursos.  Esto es la Constitución, en su sentido más profundo y a la vez más cotidiano, esto es el Estado Libre Asociado, la gran fórmula de futuro puertorriqueño, como la pensaron los Constituyentes de 1952, es la unión de principios y acción. 

Como dije hace un año en Mayagüez al conmemorar los 60 años de nuestra Constitución: “Que NUESTROS HIJOS, al pensar en nosotros, que al ver lo que como generación les dimos, no abriguen duda de que hicimos cuanto pudimos por mejorar sus vidas, que echamos el resto por ellos”.

Que Dios les bendiga y que bendiga a Puerto Rico.