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Jacinta Castro: "¡La abuelita de todos!"

Jacinta Castro: "¡La abuelita de todos!"

29 de abril de 2016 - La Fortaleza - Hablar de servicio y compromiso con la comunidad, es hablar de doña Jacinta Castro Rivera. Así lo dicen quienes la conocen muy bien y quienes trabajan a diario con ella en la Escuela Elemental República de Brasil, ubicada en el corazón de la Urbanización Reparto Metropolitano.

La directora escolar, Sra. Asalea Colón, la describe como "la súper abuelita de todos porque es que Jacinta siempre tiene un sí para todo el mundo y siempre está donde se le necesita. Es una mujer que de verdad sirve para servir y lo hace de corazón. Eso la hace ser distinta, la hace ser única e importante para todos en esta comunidad escolar. Es más, el día que no está nos volvemos locos todos".

A sus 79 años de edad lo tiene todo. Ha vivido un sinnúmero de experiencias y anécdotas tras su retiro en 1999 cuando laboraba como empleada de comedores escolares. Su carrera la inició en el 1969 en el vecino plantel de la Escuela República de México, pero según contó la propia Jacinta el retiro no duró mucho tiempo, pues no podía quedarse en su casa sin poder servir a su gente.

"Sentía que me iba a enfermar. No podía estar en casa, pues porque cuando uno está impuesto a salir todos los días se le hace difícil estar en la casa. Yo trabajaba y ya cuando llegaba a casa hacía mis quehaceres de la casa y atendía a mi esposo (que está en el cielo)", recordó Castro Rivera con un suspiró de emoción.

Y es que a esta trujillana de nacimiento y sanjuanera por adopción, el cariño de la gente no le falta. Por el contrario. Lleva 14 años trabajando bajo el Programa de Abuelas Adoptivas y Desarrollo Social Comunitario en San Juan. Todos ellos en la misma escuelita, un lugar que describe como su segunda casa y donde respira paz a través de los niños y las familias que ayuda como voluntaria.

¿Qué es lo más que le apasiona de servir como voluntaria a esta comunidad y permanecer por tanto tiempo aquí?

"Cooperar todo el tiempo. Esa es mi vida, que me gusta cooperar. Coopero no importa la situación, cuando los niños tienen algún problema, que vomitan o se enferman yo los llevo a la oficina, les llaman por teléfono a los papás y yo no me despego de ellos hasta que no se los llevan", dijo Castro Rivera al tiempo que manifestó que se encontraba asistiendo en la redacción de tareas diarias a un estudiante de primer grado, quien se accidentó y se mantenía con un yeso en uno de sus brazos, sin poder escribir.

¿Qué otras cosas lleva realizando en la escuela durante estos 14 años?

"Yo siempre estoy donde me necesiten. A veces atiendo el grupo de Kínder, ahora mismo estoy leyéndole y escribiéndole a ese estudiante de primero, pero después me regreso a tercer grado donde ayudo a otros 4 estuantes más. A mí me encanta estar con los niños, atenderlos y ayudarlos en todo. Ellos me quieren mucho.

¿Le piden la bendición como a una verdadera abuelita?

Claro que sí. Y yo se la doy. Hasta los papás de muchos de ellos por la mañana cuando me ven me saludan, me besan. Son como mi familia, mis hijos...",  sostuvo evidentemente emocionada.

¿Le ha tocado manejar alguna situación que le haya marcado o que se le hace difícil lidiar?

"La pobreza. Hay algunos estudiantes que uno los ve y sabe que son más pobres que los otros. Digo, aunque pobres somos todos, pero hay algunos que vienen más. Eso me da mucha pena. Yo siempre estoy con ellos, me les acerco y les hablo porque son parte de toda la comunidad. Yo sé lo que es ser humilde y venir de abajo. Yo nací en Trujillo Alto, entre Carraízo y Cupey y vengo de una familia pobre, pero mis padres me enseñaron a ser agradecida y feliz con lo poco que teníamos, a esforzarme siempre y a darle gracias a Dios en todo momento".

Como doña Jacinta hay otras 6 abuelitas que trabajan de forma voluntaria y esporádica en el plantel. Sin embargo, es ella la de mayor trayectoria en toda la comunidad y, según cuenta con su característico humor, es la más "remosiá" de todas las abuelitas.

¿Cómo es eso de ser la más 'remosiá'?

"Yo soy bonita, digo: en mi forma de ser. Pero mi corazón es muy bonito, mi corazón es para todo el mundo. Esa soy yo..."

¿Así quiere usted que la recuerden siempre?

"Bueno, quizás... Pero a mí lo más que me gusta es siempre hacer las cosas bien y ayudar a los demás con una sonrisa, dando la mejor cara, siempre bien arreglada. Todo el tiempo, para donde quiera que yo voy me doy mi pasaíta de labios y voy bien perfumá... ¡Y perfumes que dejen el aroma atrás!", dijo entre risas.

¿Cuál sería esa lección de vida que usted deja para todas esas generaciones que hoy le siguen?

Hay que respetar siempre, ser agradecido y trabajar. Eso es algo que siempre aprendí de mis padres y que nunca lo olvido. Me enseñaron lo que es el respeto, a respetar a todo el mundo no importa quien fuera. Eso tiene que ser así, y siempre darle gracias a Dios en todo".

INSPIRACIÓN PARA ALCANZAR LA META

A Doña Jacinta también se le suman otros maestros retirados que sirven en la escuela como lectores voluntarios en las pruebas META-PR, que precisamente estrena el Departamento de Educación. La directora escolar contó lo difícil que se le hace en algunas ocasiones ubicar a abuelita Jacinta en alguna tarea específica.

"Es que ella siempre está presente en todas las cosas de la escuela. Es una persona siempre presente y los niños la quieren mucho. Yo tengo a mi mamá, y a veces también la llamo y nos ayuda muchísimo. Aquí lo importante es que hace falta ese amor y compromiso de nuestras abuelitas como Jacinta para seguir echando hacia adelante a nuestros estudiantes y a toda nuestra niñez y juventud", indicó Colón.

La educadora agradeció el ímpetu y la versatilidad de la mujer, a quien describió como la 'súper abuelita'.

"Hacen falta muchas abuelitas más como Jacinta. Ojalá tuvieramos muchas más como ella. Quizás una sola en cada escuela y yo te aseguro que la historia sería otra; porque de aquí de esta escuelita donde muchas personas no quieren venir, han salido estudiantes brillantes, con calificaciones de excelencia académica y hoy día le dan mucho orgullo a nuestra comunidad y a nuestro país. Por ellos es que hacemos todo lo que hacemos", puntualizó la directora.

Y, ¿cómo creen que nos fuimos de la Escuela Elemental República de Brasil? Con la bendición de abuelita Jacinta, entre abrazos, besos y carcajadas:

"¡Que Dios los acompañe a todos! Porque ese es el primero que hay que tener siempre. Por la mañana, por la tarde, por las noches, siempre. A cualquier hora. Ese es el que rige y el reloj que nos da fuerza. Papa Dios es primero, segundo y tercero. Y espero que Dios los acompañe, que sigan triunfando y que sigan buscando viejitas como yo, habladoras..."

 

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